Lo crudo sobre las campañas brasileñas suspendidas en Cannes 2025
- Jhon Da Silva
- 20 jul
- 2 Min. de lectura
Esta edición de Cannes nos está dejando un episodio digno de serie. No es solo un tropezón —es un derrumbe— para la credibilidad. Aquí va mi breakdown contado con swing caribeño, sin colas:
1. DM9 y su “Efficient Way to Pay”: del Grand Prix al corral de salida
DM9, agencia top de DDB Brasil, ganó el Grand Prix en Creative Data Lions con su campaña para Consul (Whirlpool). El concepto: frigeradores eficientes que se pagan solos gracias al ahorro de energía. Sonaba fresco… hasta que se descubrió que habían metreado contenido generado por IA para simular ahorros reales, incluyendo clips manipulados de CNN Brasil y hasta escenas estilo TED Talk. Resultado: Cannes lo retiró del podio y DM9 devolvió el premio. El CCO Icaro Doria renunció y la agencia creó comité de ética para usar IA con sentido Campaign Asia+5MM+M - Medical Marketing and Media+5Adweek+5.
2. LePub São Paulo y el “Followers Store”: ventas ilusorias
Otro golpe para Brasil. La agencia LePub ganó un Bronze Lion con una campaña para New Balance y São Paulo FC que decía haber vendido 45 000 camisetas en un solo día por geo-push. Disturbio mayor: el caso no había sido autorizado por el cliente, los números no se verificaron, y la pieza fue retirada. LePub sancionó internamente y prometió correcciones Adweek+1Adweek+1.
¿Qué nos deja esto en la calle (y en el feed)?
Fake it till you lose it. Si metes IA para maquillar tus resultados, estás jugando a la ruleta rusa en plena vitrina global.
Sin transparencia no hay credibilidad. Cannes lo detectó, lo investigó y lo corrigió: desde 2026 va con firma del cliente, detección IA, revisión dual y hasta consejo ético independiente Adweek+1Adweek+1.
Cambio de mentalidad necesario. Esto no es parche, es punto de inflexión. Las agencias deben internalizar que la integridad es el corazón de la estrategia. Sin valores reales, no hay brand equity que resista.
Storyselling en 3 pasos para mover tu contenido digital
Si vas a hablar de esto en tu blog o redes, dale con estilo:
Empieza con el drama. “Cómo Brasil pasó de ganar un Grand Prix a devolverlo por IA fake”.
Corta la escena. Cuenta qué falló, cómo falló y quién respondió —como un buen micro-drama.
Cierra con reflexión callejera. “Si vas a usar IA, que se note que estás construyendo, no disfrazando”. Remata con tips para integrar IA con ética.
Mi punto de vista, sin filtro
Lo que ocurrió no es solo un tropiezo de 2025. Es una alerta para todo el ecosistema digital-calle: la creatividad sin integridad es un castillo de arena. Las marcas tienen que meterle estructura a eso de “contar historias reales” o se les viene el show mediático encima.
¿Y tú, qué opinas?
¿Crees que las nuevas reglas de Cannes serán suficientes? ¿O ya estamos en la era del storytelling sin filtros, donde lo que vale es que sea real-de-verdad? Cuéntamelo en los comentarios y activamos esa conversación figital con sabor caribeño.

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